Cómo preparar e integrar las ferias industriales en la estrategia comercial B2B

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Las ferias industriales no han perdido relevancia en un entorno B2B cada vez más digital y condicionado por la Inteligencia Artificial. En mi opinión, hasta pueden haber ganado valor. Pero no necesariamente por los motivos tradicionales.

Hoy un cliente B2B puede encontrar proveedores, comparar productos, analizar tecnologías, investigar empresas e incluso pedir a una IA que le prepare una ruta de expositores antes de poner un pie en una feria.

Por tanto, el valor de una feria ya no está únicamente en mostrar aquello que el cliente no conoce. Está, cada vez más, en algo que resulta mucho más difícil conseguir digitalmente: reunir a las personas adecuadas, generar conversaciones relevantes, entender el contexto del cliente y acelerar relaciones comerciales que pueden continuar después.

Y esto obliga a cambiar la forma en la que muchas empresas B2B e industriales preparan sus ferias. Porque una feria no debería empezar cuando diseñamos el stand. Ni terminar cuando desmontamos.

Soy Alejandro Vázquez-Palacios, consultor de Estrategia de Negocio B2B e Industrial. Integrar las ferias dentro de la estrategia comercial B2B es precisamente uno de los ámbitos principales que trabajo con empresas B2B y B2B industriales, integrando Estrategia, Marketing, experiencia de cliente y Ventas.

El artículo que vais a leer es el resumen de una ponencia al respecto que recientemente he impartido para la Cámara de Comercio de Álava y actualiza otro artículo que ya he escrito hace un tiempo sobre Cómo obtener resultados en una feria industrial.

El cliente industrial que llega a una feria ha cambiado

Durante muchos años el vendedor tenía una enorme ventaja de información. El comprador dependía mucho más de él para conocer productos, alternativas, especificaciones y posibilidades. Hoy ocurre algo muy diferente.

El cliente dispone de mucha más información, encuentra alternativas fácilmente, compara por sí mismo y controla una parte cada vez mayor de su proceso de compra. Además, no busca únicamente prestaciones, calidad o precio: espera especialización, personalización, conocimiento de su contexto y un impacto demostrable en su negocio.

Esto también cambia sus expectativas cuando acude a una feria industrial. Puede llegar habiendo investigado previamente: qué empresas quiere visitar, qué tecnologías quiere conocer, qué problemas quiere resolver, qué alternativas existen o incluso con qué personas le interesa conversar.

La feria continúa siendo un magnífico punto de encuentro entre personas. Lo que ha cambiado radicalmente es cómo llega el cliente y qué espera obtener de ese encuentro.

Y ahí está, a mi juicio, una de las grandes oportunidades.

ferias industriales customer centric

El visitante ya no viene solamente a descubrir. Viene a avanzar

Pensemos en un responsable técnico o comercial que va a acudir a una feria internacional.

Antes de viajar puede preguntarle a una IA:

“¿Qué avances en el segmento de fabricantes de aluminio para fachadas debería buscar y visitar en la Feria de Hannover?”

O:

“Prepárame una ruta de expositores con los que pueda hablar sobre la evolución del mercado de abrasivos y sobre su aplicación en nuevos segmentos.”

En pocos segundos puede obtener fabricantes, tecnologías, tendencias, posibles aplicaciones e incluso una propuesta de itinerario.

¿Qué sentido tiene entonces recibirlo en nuestro stand y dedicar los primeros diez minutos a explicarle quiénes somos y enseñarle nuestro catálogo? Probablemente cada vez menos.

El visitante puede utilizar una feria para validar o avanzar, contrastar un problema con un especialista, comprender hacia dónde evoluciona su sector, ampliar alternativas, descubrir cómo otras empresas están resolviendo problemas similares o evaluar cómo sería trabajar con un determinado proveedor.

Por eso propongo un cambio sencillo de expresar, aunque mucho más complejo de ejecutar: De presentar productos a generar conversaciones que ayuden al cliente a avanzar.

La feria Industrial no es la estrategia comercial B2B ni una campaña de Marketing

Este es probablemente el primer cambio importante.

Una feria no es una estrategia comercial y tampoco debería ser simplemente “un tema de Marketing”. Es un proyecto y un momento especialmente relevante dentro de una estrategia de negocio y relación con el mercado. La secuencia debería ser aproximadamente: Segmentos objetivo → Posicionamiento → Go to Market → Feria → Pipeline → Crecimiento

Esto cambia por completo la pregunta inicial.

En lugar de empezar preguntando: ¿Con qué vamos a la feria? —qué stand, qué productos, qué vídeos, qué catálogo, qué muestras—

deberíamos empezar preguntándonos:¿A qué vamos a la feria? Y esa pregunta obliga a responder otras:

¿Para qué vamos? ¿Qué queremos conseguir? ¿A quién queremos encontrar? ¿Qué podemos aportar específicamente a esas personas? ¿Qué tenemos que preparar para conseguirlo?

Ahí empieza realmente la preparación de una feria.

ANTES: preparar la feria desde el negocio y no desde el stand

Una parte enorme del resultado de una feria se decide antes de que abra sus puertas. Por eso empezaría la preparación varios meses antes y como un proyecto transversal, involucrando a Dirección, Ventas, Marketing y, cuando corresponda, Producto o equipo técnico.No se trata simplemente de coordinar logística.

Se trata de decidir qué queremos que ocurra comercialmente gracias a la feria. Es decir se trata de preparar e integrar la feria industrial en la estrategia comercial B2B que está en marcha.

Definir previamente qué significaría que la feria hubiese valido la pena

Imaginemos que estamos a un año de la feria Industrial, la primera pregunta clave a mi juicio debería ser:

¿Qué tendría que haber ocurrido un año después de la feria para afirmar que la inversión mereció la pena?

Podrían ser cosas muy diferentes, por ejemplo: entrar en tres nuevas cuentas estratégicas, incrementar negocio en clientes actuales, validar una nueva aplicación, abrir un mercado, reactivar clientes hibernados, identificar nuevos problemas, contrastar un prototipo o acelerar oportunidades que ya estaban abiertas. Esta forma de pensar amplía mucho el concepto de ROI de una feria Industrial

Una feria puede generar negocio, pero también puede reforzar clientes, proporcionar inteligencia de mercado, construir marca y especialización, validar innovación y alinear internamente Marketing, Ventas y Producto.

Por eso, medirla únicamente por el número de leads puede llevarnos a infravalorar —o sobrevalorar— su impacto.

Pasar del público objetivo a cuentas concretas con un enfoque de ABM Industrial

Una de las oportunidades que más me interesa actualmente en ferias B2B es la de aplicar una lógica de Account-Based Marketing (ABM). En lugar de esperar a ver quién pasa por delante del stand: decidimos con quién queremos hablar.

Primero definimos el ICP o perfil de cliente ideal. Después identificamos cuentas concretas. Investigamos su contexto, posibles problemas y momento. Identificamos a las personas que pueden intervenir. Pensamos qué podríamos aportarles.Y activamos Marketing y Ventas antes de la feria para conseguir que esa conversación ocurra.

En la presentación del evento lo resumía así: identificar cuentas objetivo, profundizar en su contexto, tener claro qué aportar, adaptar mensaje y contenidos, invertir en LinkedIn, Sales Navigator, email y acción comercial y perseguir un objetivo muy concreto: conseguir una conversación relevante durante la feria.

Es un cambio importante:

De esperar visitas a provocar encuentros con las personas adecuadas.

Os adjunto el ejemplo que preparé expliqué:

ABM para preparar una feria industrial

En paralelo a un programa de ABM es importante activar una estrategia de comunicación B2B orientada igualmente a los Clientes activos y al mercado en general. Os recomiendo aplicar una estrategia de comunicación y de marketing B2B en esta línea.

Estrategia de comunicación Industrial previa a una feria

Preparar una feria industrial que esté bien integrada en una estrategia comercial B2B implica combinar ambos enfoques de comunicación; el masivo (estrategia de comunicación) y el específico (ABM)

Utilización de la IA para se encontrable y llegar mejor preparado

La IA puede aportar muchísimo en esta fase y en todo un proceso de compra B2B que seguramente incluya una posible visita a ferias industriales.

Pero no únicamente para redactar emails. Puede ayudarnos a construir ICPs, investigar cuentas, analizar mercados, detectar señales, comprender el negocio de un cliente, formular hipótesis sobre sus problemas, identificar personas relevantes y preparar preguntas y contenidos específicos.

El objetivo no debería ser automatizar la relación. Debería ser llegar mucho mejor preparado a una relación humana. Esta distinción me parece especialmente importante en una feria industrial. IA para investigar y preparar mejor. Personas para conversar y generar confianza.

Un ejemplo que me gusta exponer tiene que ver en cómo un visitante de una feria industrial se hace su itinerario de visitas y en cómo se apoya en la IA para lograrlo. Posicionarse en esa búsqueda y en esa respuesta, es clave durante el «antes».

Preparar al equipo para conversar, no solamente para explicar

También conviene trabajar con el equipo mucho antes de la feria.

Validar estrategia y objetivos, definir la propuesta de valor ferial, reforzar un mindset consultivo, analizar el proceso de compra de cada segmento y preparar hipótesis de problemas y conversaciones.

Una herramienta que utilizo en este contexto es lo que llamo “problemómetro”, donde entre todos listamos los problemas  que puede tener el visitante de cada segmento Industrial con este equema:

Segmento → momento → posible problema → impacto → solución → preguntas → evidencia.

No pretende convertir una conversación en un interrogatorio. Pretende evitar que, cuando por fin tenemos delante a un cliente interesante, nuestra única alternativa sea empezar a recitar las características de nuestros productos.

Otro punto fundamental en la reunión y preparación del equipo es el profundizar en el proceso de compra del cliente para entender los canales y problemas que serán la base de la preparación de la conversación consultiva y por supuesto de la estrategia de comunicación.

Os adjunto un esquema que suelo utilizar mucho en estas dinámicas con equipos de venta B2B

Buying Journey o proceso de compra B2B Industrial

DURANTE: del stand a la conversación

Una vez comienza la feria aparece una paradoja.

Podemos haber invertido decenas de miles de euros para conseguir tener delante durante diez minutos a una persona relevante… y utilizar esos diez minutos para explicarle información que ya puede encontrar en nuestra web. Creo que aquí existe una enorme oportunidad de mejora.

El stand debería ayudar a la conversación

No estoy diciendo que el stand deje de importar. Al contrario. Pero su función debería evolucionar.

El espacio puede ayudar a mostrar para quién somos relevantes, qué problemas resolvemos, qué aplicaciones dominamos y qué valor podemos aportar. Y puede apoyarse en contenidos audiovisuales, realidad aumentada, pruebas, evidencias o QR vinculados a contenidos específicos.

Es decir: el stand no debería ser el protagonista. La conversación debería serlo.

Una arquitectura sencilla para una conversación consultiva

En mi charla propuse estructurar la conversación alrededor de cuatro movimientos:

ENTENDER → PROFUNDIZAR → APORTAR → COMPROMISO

Primero entender:

¿Quién es? ¿Qué está intentando conseguir?

Después profundizar:

¿Qué problema tiene? ¿Por qué es importante precisamente ahora?

Entonces aportar:

¿Qué podemos enseñarle que sea realmente relevante para su situación?

Puede ser un caso, una evidencia, una solución, un experto, una muestra o una aplicación.

Y finalmente:

¿Cuál es el siguiente paso?

Una reunión, una visita a planta, una muestra, una propuesta, una prueba, un contenido técnico… Es decir un compromiso.

Esta secuencia forma parte del modelo utilizado en la presentación que representa os puntos clave para conseguir una dinámica consultiva adecuada.

Conversación de venta consultiva industrial en ferias

Porque una buena conversación comercial no debería terminar con: “Te envío el catálogo.”

Debería terminar con contexto y continuidad si realmente buscamos un impacto real en la estrategia o sistemática comercial industrial

No capturar contactos. Capturar contexto

Durante años hemos salido de las ferias con cientos de tarjetas. Ahora podemos salir con cientos de registros digitales.

El problema es exactamente el mismo si no sabemos qué ocurrió en la conversación.

A mi me gusta incidir en esto:

¿Quién es?

¿Qué está intentando conseguir?

¿Qué problema tiene?

¿En qué momento está?

¿Qué le preocupa?

¿Quién más interviene?

¿Qué interés mostró?

¿Qué acordamos?

¿Qué debería ocurrir después?

Eso es mucho más valioso que nombre + empresa + email. Por eso una práctica muy sencilla puede ser grabar inmediatamente después de cada conversación una nota de audio de 30–60 segundos.

La IA puede estructurarla y convertirla en información útil para CRM: Entonces Marketing y Ventas disponen de algo mucho más valioso que un lead.

Disponen de contexto comercial.

Amplificando la feria industrial para que «ocurra» también fuera del stand

Otro cambio relevante es entender la feria como una experiencia omnicanal. Lo que ocurre físicamente puede amplificarse digitalmente.

LinkedIn, vídeos, entrevistas, participación en charlas, contenidos, encuentros paralelos o cenas con clientes pueden multiplicar el impacto de los días de feria.

Una conversación interesante puede convertirse ese mismo día en una reflexión. Una pregunta repetida por varios clientes puede convertirse en un vídeo.Una tendencia detectada puede convertirse en un artículo.Una aplicación novedosa puede compartirse con una cuenta que no ha podido asistir. Una entrevista con un especialista puede generar contenido útil durante meses.

La feria ya no ocurre únicamente dentro de la feria y aquí recomiendo utilizar el poder del audiovisual y de un canal como Linkedin. 

DESPUÉS: la feria termina, la relación continúa

Para mí este es uno de los puntos donde más oportunidades se pierden.

Termina la feria. El equipo vuelve cansado. Hay cientos de contactos. Se envía un email genérico de agradecimiento. Ventas intenta llamar a algunos etc.

Y poco a poco la actividad diaria se come el seguimiento.

Por eso el post-feria debería estar diseñado antes de ir a la feria.

Las primeras 48 horas: capturar y priorizar

Por ejemplo, yo os destaco estas tareas prácticas: Volcar contexto en CRM, cualificar y segmentar, asignar responsables, identificar el siguiente paso, enviar un agradecimiento personalizado.

No:

“Gracias por visitarnos.”

Sino algo más parecido a:

“Gracias por la conversación sobre X. Comentamos que vuestro principal reto era Y y quedamos en enseñaros Z. ¿Vemos una fecha?”

Parece una diferencia pequeña. Comercialmente es enorme.

Las primeras dos semanas: activar

En las siguientes semanas, ya con el equipo descansado pero con la feria en mente todavía, es el momento de concretar Reuniones, muestras, información técnica, casos relevantes, contenidos, nurturing, webinars.

Pero sobre todo es el momento de Validación de los problemas e insights detectados para introducirlos en la estrategia de marketing B2B y a sistemática comercial Industrial.

Mi metodología o forma de trabajarlo, propone precisamente una activación temporal: primeras 48 horas para capturar y priorizar; primeras dos semanas para activar; de uno a tres meses para convertir; y de tres a doce meses para aprender y cerrar.

De uno a tres meses: convertir

Aquí ya deberíamos estar hablando de oportunidades: Seguimiento comercial estructurado, pipeline, propuestas, proyectos, reactivación de conversaciones de venta B2B, incorporación de nuevos interlocutores de la cuenta.

También el equipo de Marketing debe empezar a capitalizar la marca y la propia feria Industrial con diversas acciones como las que trabajo en mi modelo. Más abajo os lo muestro en una infografía

La feria queda atrás físicamente, pero comercialmente todavía está ocurriendo.

De tres a doce meses: aprender y cerrar

Una venta industrial compleja no siempre se cierra en semanas. Por eso evaluar el resultado inmediatamente después de la feria puede conducir a conclusiones equivocadas.

A los 6–12 meses podemos analizar pipeline generado, negocio cerrado, productos o servicios incorporados, cuentas desarrolladas e insights aplicados al negocio.Y entonces sí podemos formular una pregunta bastante más interesante que “¿cuántos leads conseguimos?”:

¿Ha valido la pena la feria?

Yo lo mediría al menos desde seis perspectivas:

CUENTAS — ¿Cuántas cuentas objetivo conseguimos involucrar?

CONVERSACIONES — ¿Cuántas conversaciones relevantes generamos?

COMPROMISOS — ¿Cuántas terminaron con un siguiente paso concreto?

OPORTUNIDADES — ¿Cuántas llegaron al pipeline?

NEGOCIO — ¿Qué negocio generamos o aceleramos durante los siguientes 6–12 meses?

APRENDIZAJE — ¿Qué descubrimos sobre clientes, problemas, aplicaciones, competidores o tendencias y qué hemos incorporado a nuestra estrategia?

Es precisamente el cuadro de medición planteado al final de mi presentación, donde insisto en ir aterrizándolo en datos y métricas numéricas como estas;

Que hay que medir para valorar el impacto economico de una feria industrial?

Y añadiría una pregunta especialmente importante:

¿Qué sabemos ahora del mercado que no sabíamos antes de ir?

Porque una feria industrial es también una enorme oportunidad de descubrir y actualizar nuestra visión customer-centric.

La feria también debería transformar el Marketing B2B

Hay otra consecuencia que a menudo se desaprovecha.

Si durante tres o cuatro días hemos hablado con decenas de clientes, distribuidores, técnicos, partners y potenciales clientes, Marketing debería regresar con una materia prima extraordinaria. Preguntas, problemas, objeciones, lenguaje de cliente, nuevas aplicaciones, casos de éxito, tendencias, competidores y necesidades emergentes.

Todo esto puede alimentar durante meses la estrategia de contenidos, SEO, visibilidad en IA, Sales Enablement, ABM y Thought Leadership.

Por eso la feria no solo debería generar leads. Debería generar conocimiento.

Y una organización verdaderamente Customer-Centric debería ser capaz de convertir ese conocimiento en mejores decisiones comerciales.

Aquí os dejo un pequeño resumen de como creo que Marketing puede alinearse con Ventas para rentabilizar la feria en el tiempo.

Activando la marca Industrial post feria

De preparar un stand a potenciar una estrategia comercial alrededor de la feria Internacional

Quizá aquí esté el cambio de mentalidad más importante

Durante mucho tiempo la preparación de una feria se ha parecido a esto:

Feria → Stand → Producto → Visitas → Contactos → Seguimiento

Propongo empezar a pensarla de otra manera:

Foco → Cuentas → Investigación → Activación → Conversación → Contexto → Continuidad → Pipeline → Aprendizaje

O, todavía más sencillo:

ANTES — PREPARAR

Decidir a quién queremos encontrar, qué queremos conseguir y qué podemos aportar.

DURANTE — CONVERSAR

Entender contexto, aportar conocimiento y acordar el siguiente paso.

DESPUÉS — CONTINUAR

Convertir conversaciones en relaciones, oportunidades, negocio y aprendizaje. No significa que producto, stand, catálogo o notoriedad hayan dejado de importar. Significa que dejan de ser el punto de partida.

El punto de partida pasa a ser el cliente.

La paradoja final de las ferias industriales

Cada vez resulta más difícil conseguir atención en B2B.

Nuestros clientes reciben emails, llamadas, mensajes de LinkedIn, publicidad, contenidos y propuestas constantemente. Además, investigan de manera autónoma y contactan con Ventas cuando ya saben muchas cosas sobre nosotros. Y, sin embargo, durante una feria ocurre algo extraordinario: tenemos delante durante unos minutos a algunas de las personas con las que más nos cuesta conseguir una reunión durante el resto del año.

¿Vamos a utilizar ese momento para explicarles lo que ya saben? ¿O para entender qué están intentando conseguir?

Creo que ahí está el verdadero futuro de las ferias industriales.

No en sustituir lo presencial por lo digital. Ni en enfrentar IA contra personas.

Todo lo contrario.

Utilizar tecnología, datos, Marketing e IA para llegar mejor preparados. Y poner en valor a las personas precisamente donde más valor pueden aportar: en la conversación, el contexto, la confianza y la relación.

Porque quizá optimizar una feria industrial no consista en conseguir que pase más gente por nuestro stand.

Consista en conseguir que las personas adecuadas quieran hablar con nosotros, que esa conversación les aporte algo y que, cuando termine la feria, haya una relación que merezca la pena continuar.

¿Estás preparando una feria industrial?

Si vuestra próxima feria es suficientemente importante como para invertir tiempo, equipo y presupuesto, probablemente también lo sea como para integrarla de verdad en vuestra estrategia comercial.

En BtrueB trabajo con empresas B2B e industriales para definir el foco, identificar cuentas objetivo, preparar Marketing y Ventas, mejorar las conversaciones y convertir lo aprendido en oportunidades y negocio después de la feria.

Si quieres plantear vuestra próxima feria desde esta perspectiva, hablamos.

Escríbeme.

hello@btrueb.com

 

Sobre el autor

Imagen de Alejandro Vázquez-Palacios

Alejandro Vázquez-Palacios

Consultor/Mentor Estrategia Negocio B2B e Industrial para crecer mejor, repensando y alineando; Estrategia · Marketing B2B · Proceso Ventas · Experiencia Cliente DESDE un cliente B2B con ciclos compra técnicos y complejos

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